Como parte de la implementación del marco lógico del proyecto de DVV International para el trienio 2025-2027, Fundación Tierra Nuestra, organización contraparte, ha llevado a cabo una serie de cursos de formación técnica dirigidos a jóvenes y adultos de comunidades en San Marcos. Estas acciones formativas responden directamente a los indicadores del proyecto, que buscan, por un lado, que al menos 80 personas completen cursos técnicos y pongan en marcha proyectos generadores de ingresos, y por otro, que los centros de aprendizaje CEEX fortalezcan su oferta educativa.
Dos ejemplos recientes de este compromiso son el “Curso de Inducción Eléctrica para operadores de Turbinas Comunitarias”, realizado del 22 al 26 de septiembre en La Unilla Pacalá, Uspantán, Quiché, y el “Taller de Resina Epóxica”, impartido el 28 de septiembre en La Igualdad, San Pablo.
El primero, dirigido a comunitarios de Nueva Independencia, tuvo como objetivo dotar de conocimientos esenciales para la instalación, mantenimiento y seguridad de sistemas eléctricos, cruciales para el cuidado de las turbinas comunitarias. A través de módulos en fundamentos de electricidad, materiales de distribución y prácticas en instalaciones domiciliares, los participantes adquirieron competencias técnicas que no solo garantizan la sostenibilidad de un activo comunitario, sino que abren puertas a posibles servicios técnicos locales.
Por su parte, el taller de resina epóxica, solicitado por la juventud de La Igualdad, capacitó a 26 hombres y mujeres en la creación de artículos decorativos y recuerdos turísticos inspirados en la Catarata local. Más allá de la técnica, el curso incluyó formación en costos de producción y cálculo de rentabilidad, brindando las herramientas necesarias para generar emprendimientos que aprovechen el potencial turístico de la zona.
Al encontrarse el programa de DVV International en el último trienio de trabajo, este ha intensificado su enfoque en “dejar capacidades instaladas”. A nivel micro, esto se traduce en que cada curso no es un evento aislado, sino un eslabón en una cadena de desarrollo. Los participantes adquieren competencias y destrezas concretas que les permiten mejorar su calidad de vida a través del autoempleo o la mejora de sus actividades productivas. Estos conocimientos, a su vez, se convierten en un motor para impulsar el desarrollo comunitario y regional, y sirven como ejemplo para motivar a otros jóvenes y adultos a involucrarse en procesos formativos con orientación a oficios y emprendimientos.
La importancia de estos procesos formativos trasciende la suma de cursos y beneficiarios. Ellos representan la materialización de una estrategia integral de trabajo que DVV International y sus contrapartes han construido en diferentes niveles:
- A nivel macro: Trabajando con políticas públicas y gestiones con autoridades para posicionar la Educación para Personas Jóvenes y Adultas (EPJA) como una prioridad y una alternativa de formación.
- A nivel meso: Formando talento humano especializado en EPJA, creando espacios de intercambio de conocimiento y consolidando a los centros CEEX como alternativas educativas viables y de calidad para la población.
- A nivel micro: Donde todo converge. Es en los contextos particulares de comunidades como La Igualdad o Nueva Independencia donde los procesos se adaptan, aplican y ponen en práctica. Es aquí donde las políticas y las formaciones de formadores se traducen en un joven que aprende a soldar un circuito, una mujer que descubre cómo monetizar su creatividad, y una comunidad que ve nuevas posibilidades de progreso.
En conclusión, estos cursos técnicos son mucho más que talleres; son la semilla de un cambio sostenible. Son la demostración palpable de cómo una estrategia educativa multinivel puede, en última instancia, empoderar a las personas, fortalecer sus capacidades y coadyuvar de manera tangible al desarrollo personal y comunitario, dejando una huella que perdura más allá del ciclo de un proyecto.